- el "concepto" desde la
filosofía aristotélica;
-
el juego del carretel del nieto de Freud (SE XVIII:4);
-
el sueño, de Freud, de Irma (SE IV:107);
-
el concepto de transferencia, de contratransferencia y de autoanálisis;
-
los conceptos de simbiosis (dependencia) y autismo (independencia);
-
el arte culinario nos enseña la importancia de una mezcla adecuada de dos
ingredientes, que en el caso del cultivo de la personalidad, son la dependencia
y la independencia;
-
mi concepto de que el fundamento básico de la personalidad consiste en imágenes
representantes del vínculo original, placentero y doloroso, inherente a la relación
entre la madre y el bebé;
-
ese vínculo debe ser constantemente reproyectado en la realidad, en función de
una serie de actividades humanas, a las que considero colaterales (en el niño y
en el adulto), en las cuales se externaliza y resuelve aquél vínculo básico,
para su enriquecimiento y mantenimiento. Acá aparece el trabajo con su carácter
de, según mi parecer, nutriente del espíritu;
-
el vínculo debe ser, al mismo tiempo, reparado tanto desde el niño hacia la
madre, como desde esta última al primero;
-
hay que llevar todo al lenguaje, al diálogo, donde se expresa la unidad psicofísica
humana;
-
en mi enfoque estructural es necesario reconocerse a uno mismo e igualmente cuidarse
a uno mismo. Además promover que el otro se cuide y nos cuide (el caso de los hijos que nos exigen
dar de nosotros lo mejor);
-
se comprueba cómo necesitamos del otro, a través del cual efectuamos su
reparación (recreación y reparación), según el concepto kleiniano. Una vez efectuada,
recién el vínculo puede ser internalizado, sirviendo, desde adentro, de sostén.
A mi entender sólo haciendo bien las cosas con el otro, se reconquista el
bienestar perdido; dicho llanamente, tratando bien al otro;
-
la estructura humana no es algo que se lo
gra una vez y se adquiere para
siempre; debe ser mantenida con una metodología de la que me ocupo en el curso
de mi obra;
-
el deseo humano cabalgando entre la dependencia y la independencia; la
resultante del paralelogramo de las fuerzas;
-
sólo comprometerse a vivir cada segundo, esta modalidad de vida; a su vez ese
segundo depende del veredicto que surja de un proceso que cada persona vive
durante ese lapso de tiempo. Lo manejará de acuerdo al juego
víctima-victimario, proveniente de la relación temprana. De acá resultarán las
personas "buenas", en sentido psicológico, y las "malas" en
el mismo sentido. El melancólico, identificado con el fiscal. El maníaco, en
que triunfa una defensa que elude las acusaciones del fiscal;
-
el ser humano se estructura inicialmente dentro de la madre; después del
nacimiento, dentro de los brazos de la madre y al final, con buena suerte, por
llevar a la madre adentro de él en forma simbolizada y abstraída;
-
desde la vida intrauterina la relación entre la madre y el hijo es una de
estímulo, alivio y contención (I:11); y esto hasta las formas más elaboradas y
abstraídas como las que cumple el pensamiento y por intermedio de las funciones
colaterales, como son el trabajo, el matrimonio, los deportes, el arte, etc.;
-
es más fácil ser madre biológica que psicológica;
-
hombre en sentido psicológico, es aquel que sobrevive al sentimiento de
inutilidad y busca la seguridad en la mujer. Mujer, la que aceptando la
seguridad propia de su sexo, reconoce su inseguridad (psicológica) y busca a través
del hombre la capacidad simbolizante que no ha cultivado suficientemente; de
ahí su predominante aptitud para la creación biológica y proclividad a la
inaptitud para la creación cultural, psicológica;
-
salud mental (“santé à deux") compartida, en la pareja bien estructurada;
-
he expuesto los factores, que procedentes de la madre y el hijo, llevan a la
separación e individuación: entre los primeros el magnetismo libidinoso o
atractivo libidinoso de la madre, la fortaleza psíquica y la actuación del
circuito nutricio normal. Desde el hijo: la tendencia innata a la
desimbiotización y discriminación, el nivel bajo de las ansiedades y la
fortaleza adecuada del yo tendiente a la integración;
-
la identidad estructural y la sexual;
-
la necesidad de que se cuente con la posibilidad de correlacionar, bajo
diferentes formas, las experiencias de la vida intrauterina con las que se dan
durante la extrauterina. Necesario para el establecimiento del sentimiento de
identidad.
Psicopatología.-
-
El fracaso estructural en el proceso de separación e individuación, conduce a
un retorno a la unidad narcisista, bajo dos formas: una la autístico -
paranoide, que busca anular al objeto, y la simbiótico - depresiva, atentatoria
para el propio self. De ambas modalidades derivarían las perturbaciones
alo-plásticas (caso de la paranoia) y auto (caso de la melancolía), respectivamente.
Teoría de la Técnica.-
Me
baso en que la transferencia proviene de la dependencia del otro respecto al
analista, y la contratransferencia la expresión proveniente del propio analista.
Practico la relación
analítica como si fuera un diálogo donde el analista también participa con un
uso discreto de sus propias asociaciones
verbales; lo llamo diálogo contrapuntístico, parafraseando tal término de la
música por la homología entre lo que dice el analizando (contenido manifiesto) y lo que el analista le interpreta como si
fuera el contenido latente, inconsciente, en los sueños; la relación homóloga
entre el contenido manifiesto y el latente en los sueños es equiparable en
música, a la relación armónica entre las melodías ejecutadas por distintos
instrumentos, lo que se conoce como contrapunto.
En técnica analítica, la
interpretación deriva del autoanálisis de las propias disposiciones internas
del analista, las que deben estar, a su vez, dispuestas para modificar las
estructuras básicas del analizado. Como siempre digo, para no hacer lo que se
hizo en exceso con él, y llevar a cabo lo faltante.
Analista y analizando
transfieren, como si fuera en un escenario virtual, sus vínculos internos de
cuyo juego dramático debe extraer y verbalizar con la interpretación el analista.
Síntesis y
comentario.-
- Considero, por lo menos
según mi experiencia, que se trata de cambios en el otro que sólo consigo muy
personalizadamente. Es una experiencia a mi gusto única, inefable, que más se
siente que se pueda conceptualizar. A esto último pertenece mi presente intento
de dejar por escrito el decantamiento de mi experiencia de años, trabajando con
niños, adolescentes, adultos, en terapias individuales, pocas veces en pareja,
grupos o en terapia familiar;
-
una buena síntesis de mis ideas, está expuesta en el prólogo de mi t I:11.
PASO A REFERIRME A LOS CONCEPTOS BÁSICOS
DE PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA PREDOMINANTEMENTE
POR MÍ APORTADOS.
Estructura
del aparato psíquico (topográfica o tópica psíquica de Freud)
La primera es de 1900 la
Interpretación de los Sueños, obra básica de Freud especialmente su capítulo 7
titulado, Psicología de los Procesos Oníricos.
La
segunda de 1923 cuando escribe El Yo y el Ello.
La tercera de 1933 en Las
Segundas Conferencias o Nuevas Aportaciones al Psicoanálisis.
La de 1900 inicialmente
la va armando, como es clásico hacerlo, a partir de la discriminación de las
distintas etapas por las que pasa todo hecho psíquico. Primero, dado un objeto
cualquiera, se lo recepciona a través de la sensopercepción. A partir de ésta y
por caminos del sistema nervioso, se transmite la sensación al cerebro (psíquicamente,
la consciencia) donde se lo percibe. Al principio Freud separaba P (percepción)
de los centros de donde parte la acción
(motricidad – M). Después junta en una unidad P y M. a la que termina
configurando como la instancia C (consciente),

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