El tema de los tres soldados en la
trinchera proviene
de un concepto muy primitivo del psicoanálisis: el de las energías libres y
ligadas. Proviene de Breuer el maestro de Freud y considera, que en la dinámica
psíquica, la energía evoluciona de libre
(como en los animales, el bebé y en el inconsciente) hasta llegar a la ligada humana – formación de la
mente, hasta alcanzar el pensamiento y
la conciencia.
Es decir que en el inconsciente la energía circula
libremente y en el proceso secundario (mente-conciencia) se trata de la energía
ligada privada de movilidad, pero es la que empleamos cuando pensamos
(evaluamos, comprendemos, decidimos el destino de algo, etc.)
Precisamente el objetivo del análisis, como sucede durante
la evolución del niño, consiste en llevar la energía transferencial (que va del
analizando al analista) que se desplaza como energía libre, hasta alcanzar otra
ligada que es la utilizada por el proceso secundario (mente-pensamiento) para
evitar que las cargas energéticas se descarguen generando angustia; el
pensamiento que actúa en el proceso secundario la contiene y liga .
Una buena pareja que está evolucionando (niño,
alumno,
analizando, etc.) es aquella en la que se da la transformación paulatina del que
actúa como inferior ), en el otro superior (madre, docente, médico,
analista,etc.) Otros casos son el de:
gobernante-gobernado en que también se juegan los papeles hasta conseguir el inverso.
En la espiritualidad el hombre necesitando a Dios y también
este al anterior.
Respecto a estos juegos dinámicos,
cuantas modificaciones se lograrían en la escuela, si se consiguieran estas
transformaciones; igualmente en las
otras relaciones duales (padres-hijos, docente-alumno, médico-paciente, y en la
espiritualidad la de nosotros en la relación con Dios, etc.).
En
los casos citados en que se configuran situaciones traumáticas como las de los
soldados en la lucha de trincheras, es donde también se pueden configurar
distintas situaciones, según si estamos frente a energía libre o ligada. El
soldado herido de entrada posee una energía traumática ligada que lo lleva a
captar la situación que está viviendo pero también los cuidados que recibe. En el
que no sufre herida orgánica, la energía que no se liga ni inmoviliza, queda libre
para experimentar la sintomatología de las neurosis traumática: inmovilización,
tendencia a evocar el hecho no previsto y debidamente atendido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario