viernes, 11 de octubre de 2013

11 de octubre

El tema de los tres soldados en la trinchera proviene de un concepto muy primitivo del psicoanálisis: el de las energías libres y ligadas. Proviene de Breuer el maestro de Freud y considera, que en la dinámica psíquica, la energía evoluciona de libre (como en los animales, el bebé y en el inconsciente) hasta llegar a la ligada humana – formación de la mente, hasta alcanzar  el pensamiento y la conciencia.
Es decir que en el inconsciente la energía circula libremente y en el proceso secundario (mente-conciencia) se trata de la energía ligada privada de movilidad, pero es la que empleamos cuando pensamos (evaluamos, comprendemos, decidimos el destino de algo, etc.) 

Precisamente el objetivo del análisis, como sucede durante la evolución del niño,  consiste en  llevar la energía transferencial (que va del analizando al analista) que se desplaza como energía libre, hasta alcanzar otra ligada que es la utilizada por el proceso secundario (mente-pensamiento) para evitar que las cargas energéticas se descarguen generando angustia; el pensamiento que actúa en el proceso secundario la contiene y liga .
Una buena pareja que está evolucionando (niño,
alumno, analizando, etc.) es aquella en la que se da la transformación paulatina del que actúa como inferior ), en el otro superior (madre, docente, médico, analista,etc.)  Otros casos son el de: gobernante-gobernado en que también se juegan los papeles hasta conseguir el inverso.   
En la espiritualidad el hombre necesitando a Dios y también este al anterior.
        Respecto a estos juegos dinámicos, cuantas modificaciones se lograrían en la escuela, si se consiguieran estas transformaciones; igualmente  en las otras relaciones duales (padres-hijos, docente-alumno, médico-paciente, y en la espiritualidad la de nosotros en la relación con Dios, etc.).

        En los casos citados en que se configuran situaciones traumáticas como las de los soldados en la lucha de trincheras, es donde también se pueden configurar distintas situaciones, según si estamos frente a energía libre o ligada. El soldado herido de entrada posee una energía traumática ligada que lo lleva a captar la situación que está viviendo pero también los cuidados que recibe. En el que no sufre herida orgánica, la energía que no se liga ni inmoviliza, queda libre para experimentar la sintomatología de las neurosis traumática: inmovilización, tendencia a evocar el hecho no previsto y debidamente atendido.  

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