TRANSICIÓN ENTRE LA
PRIMERA Y LA SEGUNDA PARTE DE NUESTRO BLOG
Me referiré a las
consideraciones que pueden evocar antes de iniciar la segunda parte que se ocupará
del tema de mejorar la condiciones de la vida humana.
Ante todo intenté resumir
en mi libro II la creación de la mente humana desde el punto de vista
psicológico (t II:193). En la parte final, espiritualidad, de mi obra trataré
de hacer otro tanto con nuestro origen desde la trascendencia sobrenatural.
Como un aporte de ciencia
ficción: el hombre de las cavernas consistiría ya en macho y hembra (evolucionando
a varón y mujer).
La mujer permanecería en
la caverna y el varón salía para separarse del “ser” (lo femenino) y para buscar
alimentos. La mujer quedaba sola con la o las crías. Si el macho no venía con
alimentos de afuera, consumiría su leche para alimentar al bebé y se alimentaría
ella y los críos con bichos, gusanos, etc. que habitaban la caverna. La grasa
natural de las nalgas femeninas eran depósito de lípidos que si continuaba sin
venir el macho, se aprovechaba la capacidad biológica de la mujer de ser proveedora,
desde esos lípidos almacenados, de hidratos de carbono y proteínas, etc. El
macho que se fue, volvía para la procreación, reencuentro con su “ser" femenino
perdido y la relación que tuvo con la madre (socialización). La buscaba y la
abandonaba (el “fort”-”da” del nieto de Freud-Cap.II de Más Allá del Principio del Placer de 1920-, reeditado en
el fútbol del futuro) logrando así la formulación del concepto, re-presentando
como imágenes abstractas todos los atributos
del objeto pero siempre identificado con algo real del mismo. Ejemplo: al evocar
el concepto gato, representarse todos
sus atributos pero a su vez
siempre teniendo presente el gato real que
conocemos. En ese estar y no estar,
tener y no tener, está la base del origen de la simbolización, basada en la
identificación.

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