sábado, 24 de noviembre de 2012

24 de noviembre de 2012

Para mejorar las condiciones de la vida humana utilizando el psicoanálisis y la espiritualidad.

Todo empezó, (época inicial) con el envío de los blogs;  distintas razones motivaron la caducidad de las reuniones presenciales del Instituto y reemplazadas por los primeros blogs  digitales (con el uso de la computación). Las reuniones presenciales se iniciaron aproximadamente hacen veinte años; más o menos en 1993.

Lo que continúo en una forma más prolija, según el ordenamiento con que se redactó mi página en INTERNET y sobre todo mi t VI que sintetiza en dos partes (una que son aportes a la psicología y la otra lo atingente al Instituto Interdisciplinario  que se fue constituyendo con el paso del tiempo) todos los aportes del psicoanálisis a la psicología clásica y por consiguiente también a la psiquiatría. En este momento ya convencido de la conveniencia de introducir la espiritualidad como paso último en los niveles de estructuración del ser humano.

Tengo para enseñar por computadora: mi vocabulario de Freud y de M. Klein, los dos autores básicos en mi formación como psicoanalista. Después mis aportes al psicoanálisis tomando como obra básica mi t VI.

Abordamos, como ya dije, el tema de la  Espiritualidad, tema tan recomendado actualmente, desde la medicina,  y extraído de la literatura científica mencionada en los periódicos locales. Casos en que se ha recurrido a las filosofías-religiones orientales. Me he preguntado por qué no podemos hacer otro tanto a partir de nuestra espiritualidad occidental y cristiana, sin descuidar la importancia de la oriental mencionada.

Recomendable mi página de INTERNET la que se basa en mis conocimientos psicoanalíticos, provenientes principalmente de los vocabularios de Freud y M. Klein y del aporte de numerosos autores contemporáneos.

Fue mi inquietud inicial ver como se podría llegar al lector interesado en los distintos aspectos de la enseñanza de todas estas disciplinas.

sábado, 17 de noviembre de 2012

17 de noviembre de 2012

En realidad por naturaleza (constitución) no somos malos, sino proclives al desvío, a descarri-larnos), pero debemos para responder al diseño del alfarero (Dios) averiguar cómo debe conducir-se (anatomía y fisiología) nuestro cuerpo, ídem nuestra mente (psicología) y también nuestro es-píritu.


Esto supone aceptar nuestra “maldad” (co-mo el displacer en Más Allá del Principio del Pla-cer) y luchar por mejorar nuestras condiciones de vida (cuerpo, mente y espiritu), adecuándonos al diseño, para cada una de nosotros, propuesto por el arquitecto (Dios) y ofrecerle al alfarero nuestra energía (pulsiones de vida y de muerte) para que El termine de organizarla para ordenar la Crea-ción.

Primero (Freud) habló de instintos de vida y muerte, después abandonados a la vida biológica (cuerpo-soma) siendo reemplazados por el de pulsiones tratándose ya de experiencias (las sen-tidas y vividas como buenas y malas). ¡A trabajar entonces y seguir en la meta del bien: “Mejorar las condiciones de la vida humana”.

sábado, 10 de noviembre de 2012

10 de Noviembre de 2012


            Así se entiende que después de ser nosotros creados (ver Cap. 18 del libro De Jeremías en el Génesis), algunos libremente eligieron, los escasísimos, el buen camino en la Creación, el de “crear-con” (el Creador)- y otros quisieron construir la torre que llegaría al cielo, es decir, pretender imitar el destino de los buenos y alcanzarlos: el “crear-frente a”. Esos son "Los Hijos de los Hombres" o "Hijos de las Tinieblas, como a estos últimos los llamó Cristo, los cuales ejecutarían todos los males que nos acosan: delincuencia, perversiones de todo tipo, alcoholismo, tabaquismo, etc, etc. El escaso remanente bueno en el Antiguo Testamento, serían llamados "Hijos de Dios", Y Cristo los llamó "Hijos de la Luz".

          Habría algo dinámico en esta forma de ver la Creación que explicaría las grandes calamidades que comete el hombre, opuestas a sus grandes logros, avances y perfeccionamientos observables en nuestra evolución.

          Si no hacemos estas observaciones previas a entrar en una psicología de avance, no podemos vencer ese pesimismo que nos abate en relación a este tema al ver nuestro panorama actual.

          !A trabajar entonces! y seguir en la meta del bien: “mejorar las condiciones de la vida humana”. Y aquí es donde se pone más de manifiesto nuestro papel de compartir la misma suerte creativa, el “crear-con”, ser consortes, y estar atados al mismo yugo esforzado del avance creativo (el “divinae consortes naturae”, de San Pedro en una de sus epístolas, como nos lo enseño el buen sociólogo que es nuestro compañero de trabajo, Luis Mario Zuran). Como cónyuges estaríamos atados al mismo yugo de la Creación y como consortes, correríamos la misma suerte del Creador.

sábado, 3 de noviembre de 2012

3 de Noviembre de 2012


Tomemos el hecho de la destilación del petróleo crudo hasta alcanzar le etapa más gasificada (relacionada con la "sublimación" psicoanalítica). Si lo comparamos con el curso del desarrollo humano y su mente, podríamos decir que la energía original que interviene en el desarrollo humano, hasta alcanzar la mente (con sus tres atributos básicos: lenguaje, abstracción, conceptualización, como ya lo vimos anteriormente), también supone un proceso de perfeccionamiento en el que querríamos insertarnos bajo el título de “mejorar la condiciones de la vida humana”.

“El hombre no inventa nada que no sea a la medida del hombre”; me refiero a la torre de destilación del petróleo que va, por cambios de presión y temperatura, generando los distintos derivados del petróleo crudo, en forma semejante a como la mente va dando lugar a procesos evolutivos hasta llegar a la sublimación que a partir del material crudo alcanza la mentalización (espiritualizacion) de ese material crudo primitivo. Se llega así a la conceptualización por abstracción, hasta su expresión por el lenguaje.

Anticipo algo respecto a la espiritualidad. Realmente es como el  decir: algo que va “de alfa a omega” (buscar con Marcelo y poner esto con las letras griegas). Desde que es un tema que aparece de entrada en la Obra y esto porque considero la trascendencia sobrenatural el principio de la vida humana. Pero también lo trataré al final porque es hacia lo que marchamos dándole sentido de la vida

           Si es legítimo pensar, como lo digo en mi última obra de Espiritualidad, que nosotros con nuestra mente representamos el último eslabón en el curso de la Creación (la pienso como un proceso en marcha), podemos pensar que la obra de la Creación está lejos de haber concluido. Esto se logra comparando las etapas más primarias de la Creación. Algo semejante a lo que ocurre con los terremotos y grandes cataclismos de la naturaleza, pero que todos, como ya dije anteriormente, parecen seguir el curso de la evolución; partiendo de lo imperfecto para alcanzar algo mejor. En Más Allá del Principio del Placer de Freud, sería ir del displacer al placer.

El tema de la espiritualidad lo abordo al comienzo (principio de esta obra) porque en esa oportunidad (etapa trascendente sobrenatural) somos creados por el alfarero (como se llama al Creador en el génesis). Igualmente al final porque esa sería nuestra meta para la que fuimos creados (llegar a un nivel de formación global que nos capacitará, probablemente, para participar en completar la creación del cosmos).

            Hecha esta aclaración me atrevo a pensar, como antes en Espiritualidad lo demostré, que el Creador (o mejor dicho, la Creación) hecha manos del hombre, como colaborador dotado de los atributos más elaborados, al aportar, el lenguaje, la abstracción y la conceptualización; así como verlo también con ese desnivel, que parece ser la fuente de la Creación, que va de lo imperfecto a algo mejor (nuevamente del displacer al placer).