miércoles, 25 de julio de 2012

En el próximo blog me referiré a otras distintas razones inconscientes que llevan a la existencia de una hostilidad de un sexo para con el otro. Otro aforismo personal: “la mujer que ha sido amada y respetada por el padre, es muy difícil que un hombre le haga daño, la ultraje o llegue poner en peligro su vida”.
Opuestamente me referiré al caso de una mujer relativamente joven que muere en brazos de su marido. Para mí esto demuestra la capacidad maternante del hombre para con la mujer (etimología de matrimonio; matris; madre y “munia”: los menesteres de la madre para con el hijo). La actitud femenina del hombre, pienso, que provendría de su identificación temprana con la madre y de que la madre a su vez está capacitada para imprimir en el hombre su figura, y actitudes. A  su vez la mujer posee rasgos masculinos provenientes de la bisexualidad biológica y de la identificación transitoria con el padre, que se lleva a cabo con vistas a lograr que la mujer reduzca su caudal de identificación con la madre. Es decir que así como “in articulo mortis” un hombre puede maternar a su mujer, a su vez una mujer puede beneficiar al hombre que tiene a su lado de los beneficios que el hombre (el padre) es capaz de otorgar a la mujer en cuanto al sustento, la autoridad, etc.

Siempre repito un relato personal en que un hombre y una mujer escriben en un pizarrón “quiero aprender a dar de comer a los niños” El hombre se adelantará (como diciendo “canto” yo quiero poder ser un hombre y ejercer los atributos de mi sexo). Pero la mujer en ese hecho lo supera porque termina la acción de “dar de comer a los niños”. El hombre quiere “poder” mientras la mujer lleva cabo por naturaleza lo que a ese poder conduce (en esta caso dar de comer a los niños).

         Otras razones inconscientes de hostilidad del hombre hacia la mujer:
- la búsqueda en la mujer del “objeto malo” (persecutorio) estructurante; concepto personal que se refiere a la necesidad de contar con un objeto (otro) en el cual proyectar la pulsión de muerte con vistas a aliviar al propio aparato psíquico de los contenidos malos (persecutorios) y, en el caso del niño, el comprobar la calidad y la intensidad de lo malo, el que al ser proyectado, permite aprender a discriminar los caracteres de la pulsión de muerte, a través de la reacción y consecuencias que acarrea en el objeto elegido para la proyección;
- la envidia, que conduce a la búsqueda y destrucción del objeto idealizado inalcanzable, representado por la víctima; al destruirlo se llega a la  anulación de la posibilidad de discriminar el  bien del mal, determinante de ansiedades confusionales desestructurantes  (M.Klein).
         - si el victimario es incapaz de sentir culpa, esto conduce a un incremento y repetición del delito, con el propósito de su anulación. De aquí las razones de los delitos seriales;
         - recordar su trabajo Sobre Identificación, donde M. Klein se refiere al poder que poseía el personaje de la novela de Julián Green “If I were your” (si yo fuera usted), de pronunciar al oído de cualquiera una fórmula mágica que lo convertía en quien quisiera ; si se trata de elegir una mujer sería para retornar a la identificación perdida que se tuvo con la madre. Tal proyección puede tener el mismo propósito, aunque se lleve a cabo con otro hombre.
         - intentar destruir en la mujer elegida en la cual se proyecta la simbiosis narcisística con la madre, imposible de resolver de otra manera menos destructiva.

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