viernes, 18 de noviembre de 2011

Reanudando...

Todos los quebrantos físicos que he tenido en los últimos tiempos, me obligaron, entre otras cosas, a dejar el consultorio. Llamativamente ésto coincide con el hecho de que terminara de escribir mi obra básica.

Sin embargo, esa encrucijada en el camino, lejos de detenerme, me permitió consagrarme a escbrir ésta vez sobre espiritualidad.

Me he dado cuenta de que hubo una especie de transformacion: tuve que dejar la tarea clínica y buscando una tarea, encontré una que se adaptaba a mis limitaciones físicas actuales, esa tarea, que he realizado desde entonces, es pensar y escribir en la computadora.

Y ahora es que me doy vuelta para mirar hacia atrás y descubro, perdonen la vanagloria, que casi el 40 por ciento de mi obra, posee un carácter de originalidad muy importante, y por supuesto de aporte al Psicoanálisis clásico.

Muchas veces se habla de aquellos analistas que realizan un cambio en su madurez, con el que parecen desdecir todo lo que habían propuesto antes, en cambio el mío no se aparta nunca de aquel principio de hacer aportes a aquellos autores clásicos de Psicoanálisis. Siempre trato de partir de lo que haya dejado inconcluso algunos de eso autores clásicos.

Eso se ve muy bien sobre todo con Freud. Por ejemplo, en el tema de la espiritualidad, es clásico escuchar decir que Freud era ateo. Yo me ocupo por el contrario de demostrar que tal ateísmo es aparente y determina un gran enriquecimeinto al psicoanálisis, por ejemplo el de abordar la etapa anterior a nuestra concepción.

Lo mismo veremos que hay aportes míos que cambian la metodología técnica en muchas patologías clásicas, y explican el significado de muchas actividades humanas, por ejemplo, en este momento, el auge del fútbol en los varones.

Sugiero, por ejemplo, para hacer un aporte en este momento, que ese avance tan evidente de la criminalidad sería debido a que necesitamos adentrarnos en nuevos niveles de la personalidad. Por ejemplo, Freud nos introdujo en el inconsciente, bien distinto del consciente, y sin embargo él lo usa para explicar las conductas conscientes. Ya hago lo mismo con la espiritualidad, me permito entrar en un área denostada por la cultura y que sin embargo ya les voy a demostar cómo debemos abordarla en profundidad.

Este es un blog de introdución a este nuevo capítulo que estamos por iniciar.

Sé que sabrán entender el silencio del intervalo.
Pero les demostraré que no estuve ocioso y que junto a ustedes, como siempre me ha ocurrido, lograré nuevos esclarecimientos en áreas hasta ahora descuidadads por el Psicoanálsis, como lo es la espiritualidad.