viernes, 15 de octubre de 2010

Sobre el Salvataje de los Mineros.

Mis queridos amigos y compañeros de INTERPRO

Me emocioné hasta las lágrimas al ver salir al primer minero. Después me miré a mí mismo y recordé que yo ya he conocido ese lugar oscuro, inhabitable al que nadie podría llegar para rescatarme ni nunca podría salir pese a mis deseos de hacerlo.

A los 33 años ya saben ustedes, que siendo ya médico con siete años de egresado, me encontré en una crisis también de la que no se podría salir y tampoco encontré ayuda para salir, porque el psiquiatra que me trataba el Dr. Estévez Balado, terminó diciéndome que él ya no podría hacer nada por mí, caigo entonces arrodillado en el altar del Santísimo en la Iglesia de las Victorias que quedaría cerca del consultorio de ese profesional. Me arrojo en manos de Cristo y le digo: “Señor, estoy desahuciado”. Sin reproches sin amenaza de suicidio, sin esperanzas de salir, porque yo como médico sabía que ese padecimiento mío no tenía solución y a los años me ha sorprendido darme cuenta que aparezco reclinado en el diván de dos psicoanalistas que tuve, con el primero 5 años y con el último 10 (con éste dado, que era Didacta de APA, termina, porque me daba por capacitado, por sugerirme si quería continuar como Analista Didacta y si APA me aprobaba, cosa que fue afirmativa, me formé como analista, habiendo superado “milagrosamente” mis problemas puramente psicológicos. Recuerden dos experiencias de las que salgo, ésta que les conté recién, psicológica.

Y más actualmente, después de mi fractura de cadera izquierda, de la que salgo bastante bien, me fracturo la derecha. y después de ser operado me envían a domicilio, por OMINT, de una Institución llamada Kits un primer kinesiólogo, Horacio, que muy irritado a poco que me conoce me dice que no podré volver nunca a caminar y firma la renuncia. Viene otra, una tal Carolina, que termina igual. Me salva mi traumatólogo que me operó y me dice que pruebe en cambiar de mano el bastón (me enseña que siempre éste va en la mano opuesta a la pierna fracturada) y ahora con la ayuda de un kinesiólogo (también a domicilio que yo ya conocía también en Kits (Guillermo Olalla) salgo adelante y ahora no soy una maravilla de la marcha, pero por lo menos camino. Esta vez una experiencia corporal (somática) en la que también estaba desahuciado.

Así habrán pasado muchos que estudiaron el terreno donde estaban sepultados los mineros y se fueron diciendo que era imposible rescatarlos. Hasta que se forma este equipo que hemos visto anoche trabajando en la TV, y me bastó con ver salir a las 12 de la noche al primer minero para emocionarme con ello.

Pero vi que el presidente de Chile daba muestras de estar rezando a Dios.

Es decir, cuál es la enseñanza: si estoy en un “pozo” oscuro y sin salida para lograr salir hacen falta tres cosas:

1) Ponerse en manos de Dios, sin exigirle ni pedirle nada que no sea que se haga su voluntad, porque nunca sabremos nosotros por qué lo pone al hombre en estas adversidades.
2) Querer salir.
3) Que haya alguien que se ponga seriamente y capacitadamente a ayudarnos.

Observen: cuerpo (soy médico), mente (soy psicoanalista) y espíritu (desde muy niño e inexplicablemente aprendí a amar mucho a Cristo).

Ya hay muchos que dicen, “sí, pero esto se podría evitar”, o bien, que “un beneficio económico traen estos hechos”, etc.etc.
Pero siempre quedará como aquello que más hay que tener en cuenta: Dios, (experiencia espiritual), mente (experiencia psicológica) y cuerpo (experiencia somática).

Adiós mis queridos amigos y compañeros de reflexión.

Nota: hoy a la mañana me enteré que uno de los rescatados al salir a la superficie se arrodillo, juntó sus manos y dirigió su mirada hacia arriba...

Esto se lo dedico a un joven, a quien conozco a los dieciocho años, que se había paralizado por una serie de inconvenientes que tuvo desde su nacimiento y sobretodo cursando la escolaridad primaria y secundaria. Actualmente ya pasó los treinta y pico de años y está amenazando con volver a quedarse otra vez “sepultado “en “la mina oscura”. Y he hecho varios intentos, junto con los padres, para que me viniera a ver y seguir rescatándolo, pero no me da muestras de responder a mi ayuda . Querido amigo lee con atención este blog y que te sirva para ver la grandeza de estos hombres, porque ninguno de ellos se quedó sepultado, porque así quería quedar, sino que aceptó la ayuda extraordinaria que le brindaron y salieron a la superficie.

2 comentarios:

  1. Doctor:

    Recién termino de leer su articulo sobre los mineros. Me produjo una gran emoción cuando leí el final y todas las adversidades que tuvo que atravesar y como fue superándolas con ayuda de Dios.
    Espero poder verlo pronto
    Martin

    ResponderEliminar
  2. Doctor:

    Me produjo una gran emoción cuando leí el final y todas las adversidades que tuvo que atravesar y como fue superándolas con ayuda de Dios.
    Espero poder verlo pronto
    Martin

    ResponderEliminar