viernes, 3 de septiembre de 2010

¿En qué consiste la Madurez?

Uno de mis aforismos sobre la madurez dice: “Huye de un anciano que no es sabio, pero también de un joven sabio”.

Lo que transcribo a continuación me recuerda a algo de nuestro Antiguo Testamento, algo que dice el profeta Jeremías: “Algún día el templo estará vacío y la gente llevará la Ley en su corazón”.

Allí estaría la esencia de una madurez en la espiritualidad.

Hablemos de la madurez de Barenboim, demostrada y admitida por expertos a propósito de su ejecución en Buenos Aires de las sinfonías de Beethoven. Quien escribe un artículo al respecto en La Nación, se confiesa haber pasado la misma madurez que explica en Barenboim, lo que demuestra que se trata de un periodista experto en arte, en música.

Por lo que se dice en ese artículo, entiendo, juzgando la calidad de su ejecución actual comparada con años anteriores que estuvo en Buenos Aires, que también parece haber presenciado el periodista, no se alteran, incluso personalmente entiendo que se respetan, las partituras de Beethoven. Pero lo que se enfatiza es el toque de madurez que le pone a su ejecución actual.

Con mi pensamiento amodal, encuentro la relación con la sabiduría del cura que tomara mi confesión en el sanatorio Mater Dei, adonde últimamente estuve internado, sobre el hecho de mi inasistencia a la misa dominical, hecho que yo consideraba mi único pecado, por el cual creía que me podía condenar. Entonces me llevo la gran sorpresa de hacerme conocer que no era obligatoria la misa dominical a los 85 años. Me deja de ese manera recibir a Cristo en paz y poder recibirlo en libertad.

(El término de “pensamiento amodal” es una modificación personal realizada a un concepto que figura en un capítulo del libro de D. Stern -"El mundo interpersonal del infante" Ed. Paidos p.68 -, muy afín, a mi gusto, al pensamiento psicoanalítico, que no ve las cosas sólo en el sentido en que se las dicen o se hacen, no sólo en un modo, sino de otros modos. Las cosas que suceden no sólo pueden ser leídas de un solo modo, sino que tienen distintos modos de interpretarse, allí lo amodal. Un acto delictivo por ejemplo puede tratarse no sólo de la destructividad del homicidio, sino también de un acto de identificación con el otro, un anhelo de ser el otro(recordar el trabajo de identificación de M. Klein sobre aquel que tenía una fórmula mágica de convertirse en el otro, apoderándose de él).

Otra relación dentro del pensamiento amodal, volviendo al tema del presente artículo. La madurez que se advierte en Cristo cuando recibe con mejor actitud a la prostituta que entra al banquete que al doctor de la iglesia que lo había invitado a ese banquete, y al delincuente que muere junto a Él en la cruz que al emperador romano o al jefe de la iglesia judía a quienes no invitó a dialogar con Él en el momento de su muerte.

Acá podríamos agregar que esto me permitió entender cuando San Pablo en una epístola dice que “ser virtuoso no es aquel que cumple la Ley sino aquel que tiene Fe en el Creador”.

También en mi obra esto se advierte cuando señalo que el anhelo de estructuración (otro concepto personal) puede ser superior en cierta clase de delincuentes que en un virtuoso convencional.

Otro concepto es el de unidad, característico del director de orquesta: siempre me llamó la atención ese momento inicial en que el director llama a un silencio unificado, después de lo cual irrumpe la orquesta conservando esa unidad respetuosa y de integración unificada. Pues bien: esa sería una buena representación metafórica de lo que se alcanza con la madurez.

Entonces ¿En qué consiste la Madurez?

Ir más allá del libreto sin dejar de respetarlo, sin dejar de atenerse a él, y no obstante trascenderlo, darle el propio estilo.

1 comentario:

  1. Hola Gerardo
    No se que opinarás vos al respecto pero a la madurez la veo como a una zanahoria que nunca se alcanza. Me puedo aproximar, pero no llego. No creo que nadie llegue a ese estado ideal porque lo veo como un objetivo, una tendencia o un lugar a donde acercarse pero en el que no nos vamos a poder meter. Es parecido al concepto de felicidad. Espero tu opinión.
    Te mando un abrazo y te felicito por este blog y por toda tu obra.

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