Uno es de psicología dinámica (psicoanalítica) y el otro de espiritualidad (llámese como se llame: religión, teología,etc.)
El de psicología se refiere a dos conceptos: el de anhelo de estructuración y el otro de objeto malo (persecutorio) estructurante.
Anhelo de estructuración: digo en mis libros que el más enfermo en sentido psicológico (psicópata, perverso, psicótico y aún neurótico), para el que sabe entender su psicodinámica con sentido psicoanalítico, es el que está más ávido de buscar algo "bueno" y continente, que el llamado simplemente "bueno". Por ejemplo actualmente en la crónica policial abundan chicos desde alrededor de 12 años, que matan con impunidad y brutalidad. ¿Pero, alguien pensó que buscan las vidas del que matan para dejarles la muerte que los acosa? (una suerte de intercambio). Cristo dijo: "los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz" y en otro pasaje "sed mansos como palomas y astutos como serpientes". Su único interlocutor (me refiero a Cristo) en el momento de su muerte, aparte de otros, como su Padre y su madre y el apóstol amado, fue el delincuente que murió a su lado, siendo el primero al que le abre las puertas de la eternidad feliz ("hoy estarás conmigo en el paraíso")
El violador, lo digo en mi obra, una de las razones posibles de explicación de su acto delictivo, es el hecho de querer meterse adentro de la mujer que añora, y el homosexual masculino busca "ser" la mujer-madre y no se conforma simplemente con identificarse con un hombre (padre) y buscar, como objeto separado psicológicamente de él, a una mujer.
El otro concepto personal introducido en la psicología dinámica es el de objeto malo (persecutorio) estructurante: propongo que desde la condición de bebé (donde más se pone en evidencia lo malo del objeto - ejemplo: el famoso "pecho malo o persecutorio" de M. Klein, al ser encontrado se proyecta en él todo lo malo del que el bebé se siente poseído y a su vez en él ve, como en un espejo, qué es eso tan "malo" que siente adentro de él, cuál es su naturaleza, su calidad.
Los conceptos nuevos para espiritualidad: de lo que ninguna religión habla y hasta la misma psicología tampoco lo hace. Motivo de omisión en los estudios clásicos es el de que el hombre tanto en aspectos biológicos (materia corporal) como psíquicos (de la mente) y en su dotación espiritual (el alma de nuestra religión) son generadoras de energía, ya sea biológica, psíquica o espiritual, que el Creador (lo llamemos Dios, Creador o Destino) la emplea en la Obra de la Creación. Si el hombre, sin energía no puede vivir sobre el planeta, ¿será menos necesitado de ella el Creador de cielos y tierra?
Saber esto es muy útil en los estados de mucho sufrimiento, en que sobreabundan en nosotros hasta malas y hasta muy malas, intenciones pero cargadas de energía psíquica y espiritual). Se trata de ver si al Creador se la ofrecemos voluntariamente ("hágase tu voluntad y no la mía"); seremos entonces retribuidos con creces y eso nos sacará del pozo de angustia que nos abate. Si en cambio, si El nos la tiene que arrebatar contra nuestra voluntad de entrega, presumimos que su valor (su calidad – como un petróleo crudo que no sirve para que de él se destile o refine buena nafta especial) debe ser menor, y por eso Jehová le dijo a Jeremías (cap 18 del libro de Jeremías: "La casa del alfarero, si lo quieres leer): "Dile al pueblo de Judá que a ellos los voy a romper", como un alfarero que destruye la pieza de alfarería que sale mal (en el caso humano la pieza es aquel que reniega y se rebela a asumir el sufrimiento que el Creador le manda para obtener la energía de mejor calidad (si se la cediera voluntariamente - recordar la prostituta que se arrojó en el regazo de Cristo, por tanto que sufría como mujer pública. Cristo le terminó diciendo: "vete en paz, tus pecados te son perdonados, pero no vuelvas a pecar". Si le preguntara a un teólogo convencional: qué le quiso decir con eso de no volver a pecar, seguramente me contestaría: "no vuelvas a pecar ejerciendo la prostitución". En realidad lo que Cristo le debe haber querido decir a ella y al Doctor de la iglesia que lo invitó y que "no le daba pelota" y charlaba y bebía con otro, mientras el Creador estaba a su lado era: "no vuelvan ni tú (la prostituta sufriendo), ni tú (el Señor Doctor indiferente al dolor ): "seres indiferentes conmigo que miran para otro lado sin buscarme, como ahora lo está haciendo conmigo, la que ustedes denostan".
viernes, 13 de agosto de 2010
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